La historia de Don Bernardino se remonta a la pasión por un producto noble de primera calidad.

Tradición jamonera que surge en Murcia, al sureste español, en un pequeño negocio familiar en la misma casa de la familia Muñoz. Un saber hacer que pasaba de padres a hijos y amigos, manteniendo siempre la técnica tradicional, mimo y cuidado en cada pieza.

Poco a poco la empresa ha ido creciendo, convirtiéndose en 1990 en unas instalaciones de 3600 m² cubiertos y 17.000 m² exteriores, modernizadas en 2005 y 2017 actualmente, con la más avanzada tecnología productiva y de calidad alimentaria. Empresa certificada en E.T.G (Especialidad Tradicional Garantizada) e IFS Food Standard,

Son de destacar las innumerables exposiciones y gran presencia de sus productos, siendo un referente y estando hoy accesibles en toda España, donde se reconocen sus valores y calidad peculiar en «ese punto ideal de salado».

Así es como a través de este proceso complejo que fuimos desarrollando y perfeccionado a lo largo de nuestros 70 años en el mercado, logra una pieza de jamón exquisita y de calidad inigualable para ser degustada en tu mesa.